Cómo elegir un nombre de dominio para tu proyecto
Un buen proyecto puede empezar con una mala decisión: elegir un dominio complicado. El nombre de dominio no es solamente la dirección…
Un buen proyecto puede empezar con una mala decisión: elegir un dominio complicado.
El nombre de dominio no es solamente la dirección que alguien escribe en el navegador. Puede convertirse en el nombre de una empresa, una marca, un medio de comunicación o incluso en un activo digital con valor propio.
Por eso conviene dedicar algo de tiempo a elegirlo antes de registrar el primer nombre que aparezca disponible.
Qué debe tener un buen dominio
No existe una fórmula perfecta, pero sí hay características que suelen hacer que un dominio sea más fácil de utilizar y recordar.
La primera es la simplicidad.
Un dominio como zapatosbaratosydecalidadonline.com puede describir perfectamente un negocio, pero resulta difícil de recordar, complicado de comunicar verbalmente y poco flexible si el proyecto cambia.
Un nombre más corto y fácil de pronunciar suele tener más posibilidades de convertirse en una marca.
La segunda característica es que sea fácil de escribir.
Imagina que alguien escucha el dominio en un podcast o en un vídeo. ¿Podría escribirlo correctamente después?
Los nombres con demasiados guiones, números o combinaciones poco intuitivas generan fricción.
¿Es mejor utilizar una palabra clave?
Durante años se ha hablado mucho de los dominios de palabra clave, es decir, dominios que contienen exactamente aquello que la gente busca.
Puede ser útil cuando el nombre describe claramente el proyecto, pero no conviene convertir el dominio en una frase interminable llena de palabras clave.
Un dominio también puede funcionar como marca.
spotify.com, nike.com o amazon.com no necesitan describir literalmente sus servicios en el nombre. La marca termina adquiriendo el significado.
La elección depende del proyecto.
Un directorio de empresas puede beneficiarse de un nombre descriptivo. Una startup tecnológica puede preferir una marca corta. Un medio especializado puede optar por una palabra asociada a su temática.
¿Cuánto debería medir un dominio?
Más corto no significa automáticamente mejor, pero la longitud importa.
Cuanto más largo sea un nombre, más posibilidades existen de que el usuario se equivoque al escribirlo o de que resulte difícil recordarlo.
También conviene pensar en cómo se verá el dominio en tarjetas de visita, redes sociales, documentos, anuncios o vídeos.
Hay una prueba sencilla:
Di el dominio en voz alta a otra persona.
Si tienes que explicar constantemente cómo se escribe, quizá no sea un nombre especialmente cómodo.
Cuidado con las marcas registradas
Antes de comprar un dominio conviene comprobar que el nombre no entra en conflicto con una marca existente.
Registrar un dominio disponible no significa automáticamente que puedas utilizarlo comercialmente de cualquier forma.
La disponibilidad del dominio y los derechos sobre una marca son cuestiones diferentes.
Cuando el proyecto vaya a tener una explotación comercial importante, revisar esta cuestión antes del lanzamiento puede evitar problemas posteriores.
El dominio también debe permitir crecer
Este punto suele olvidarse.
Supongamos que registras cafeteriasmadrid.com para vender café solamente en Madrid. ¿Qué ocurre si dos años después quieres expandirte a Valencia, Barcelona o incluso a otros países?
Un nombre demasiado específico puede convertirse en una limitación.
Por eso conviene pensar no solamente en el negocio que tienes hoy, sino también en el proyecto que podrías tener dentro de cinco años.
Una pequeña prueba antes de comprar
Antes de registrar un dominio, intenta responder a estas preguntas:
¿Se recuerda después de escucharlo una sola vez?
¿Se entiende cómo se escribe?
¿Es suficientemente corto?
¿Puede convertirse en una marca?
¿Permite ampliar el proyecto?
¿Es fácil de pronunciar en voz alta?
¿Tiene posibles conflictos con marcas existentes?
Si la mayoría de las respuestas son positivas, probablemente estás ante un nombre que merece ser estudiado.
El mejor dominio no siempre es el más descriptivo
Un dominio puede ser descriptivo, de marca o una combinación de ambos.
Lo importante es que cumpla su función.
Debe permitir que una persona llegue al proyecto, recuerde el nombre y vuelva a encontrarlo sin tener que luchar con la memoria.
En Internet, cada pequeña fricción cuenta.
Un dominio no construye por sí solo un negocio, pero un buen dominio puede convertirse en una pieza importante de la identidad digital.
Y algunas veces, el verdadero valor de un dominio no está en lo que es hoy, sino en todo lo que podría llegar a ser.
En Página en Construcción exploramos precisamente eso: dominios, ideas y proyectos digitales que todavía están tomando forma.
